sábado, 25 de abril de 2009

Taller de poesía

El martes pasado tuvimos nuestro segundo encuentro del taller de poesía. Si bien los chicos tuvieron muy poco tiempo para producir algo, escribieron unos textos muy breves a partir de lo que les sugería una foto. La idea era comparar lo que el personaje de la foto era en su vida real y lo que los chicos interpretaron acerca de lo que veían. Acá vamos a publicar algunas de esas producciones.

En esta primera foto aparece Marlene Dietrich. Nacida en el barrio berlinés de Schöneberg, Alemania. Ella tocaba el violín antes de entrar en la escuela de interpretación de Max Reinhardt en 1921. Hizo su debut en el cine dos años después (aunque los historiadores insisten en que Dietrich apareció como extra en un filme alemán de 1919). Tras empezar su carrera en películas alemanas (mientras bailaba además en coros de cabaret y en algunas obras menores), obtuvo un papel en la primera película europea sonora, El ángel azul (1930), dirigida por Josef Von Sternberg.





El grupo de Florencia, Lucina y Joaquín vieron en esta mujer una amante del lujo; alguien que se dedicaba a trabajar como acompañante, pero a la que esa vida sólo le daba tristeza y soledad. La asociaron con la canción "La murga de la Virgencita" de los Redonditos de ricota y consideraron que ella podría haber escrito este poema:

Es el más calmo bien estar
atada a una triste realidad
que intento tapar,
y bajo una sonrisa
disimular.


En la segunda foto nos encontramos con Amado Nervo. Fue un poeta mexicano. Nació el 27 de agosto de 1870 en la ciudad de Tepic, Nayarit, y murió el 24 de mayo de 1919. Cuando tenía trece años murió su padre, dejando a la familia en situación económica comprometida. El sonoro nombre de Amado Nervo, frecuentemente tomado por seudónimo, era en realidad el que le habían dado al nacer, tras la decisión de su padre de simplificar su verdadero apellido, Ruiz de Nervo. Él mismo bromeó alguna vez sobre la influencia en su éxito de un nombre tan adecuado a un poeta.




El grupo de Anabella, Sabrina y Andrea vieron, en la imagen del poeta, un hombre no conforme con su vida porque tiene de qué arrepentirse, aunque también tiene cosas de las que estar orgulloso. Sabe que deja un legado y también sabe todo lo que hizo para dejarlo.


La tercera foto es de otro poeta, Antonin Artaud. Nace en Marsella. A los cuatro años de edad sufre un grave ataque de meningitis, cuya consecuencia es un temperamento nervioso e irritable. El dolor físico y cierta sensación de paranoia no lo dejarán nunca y lo obligarán a pasar largas estancias periódicas en sanatorios mentales. Fue, además de poeta, dramaturgo, ensayista, novelista, director escénico y actor francés.




Nadia, Magalí, Vanesa y Mayra se imaginaron al que aparecía en la foto como alguien de nombre Juan Pedro, de 23 años. Para ellas, su profesión era la de maquinista de tren y aprovechaba esos viajes para tomarse un tiempo para pensar en el vacío que sentía en su interior y en el pasado que lo perseguía atormentándolo. Sus poemas serían depresivos y le servían para desahogarse.


La cuarta foto es de Daniel Link. Es uno de los críticos culturales más importantes de la Argentina. Para demostrarlo, allí están sus libros de ensayos La chancha con cadenas, Cómo se lee y Leyenda. Literatura argentina: cuatro cortes. Además, editó la obra de Rodolfo Walsh y publicó novelas como Los años noventa y Montserrat. Ahora acaba de aparecer su primer libro de relatos, La mafia rusa. Es, además, profesor de la facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.




Samanta y Melisa vieron en esta imagen un poeta que, en el pasado, había sido feliz, una persona como cualquier otra. Tenía proyectos, salud, buenos pensamientos, y amaba a su esposa e hijas. Ahora solo se encuentra pensando cómo encontrar a Dios y, antes de morir, seguramente escribiría su poema final.


Como otra actividad de poesía, los profesores del Proyecto de lectura organizamos un encuentro con los tres cursos que forman parte de aquel. En esta oportunidad, los chicos produjeron poemas a partir de las siguientes consignas:

Imaginá que fuiste a un museo, y te impactó el cuadro que elegiste. Lo miraste con mucha atención, registrando todos los detalles, y sentiste que la pintura te atraía con una fuerza casi inexplicable. Al volver a tu casa te encontraste con un amigo o amiga y quisiste contarle cómo era el cuadro, y qué impresión te había causado. ¿Cómo se lo dirías a través de un poema? ¿Qué palabras y frases usarías para describirlo y traducir las emociones y sentimientos que la obra te despertó, y lo que te permitió imaginar?

# no es necesario que el poema tenga rima ni que esté dividido en estrofas,
# no se trata solo de contar el cuadro, sino de componer una nueva realidad con sus palabras,
# no interesa el orden que elijan para contar lo que ven,
# pueden describir qué sensaciones provoca en ustedes el conjunto de líneas, formas y colores.

Estos fueron algunos de los poemas que surgieron en el encuentro.

En tu rostro se ve el pánico
que se estremece sobre los huesos de tu cuerpo,
el pánico de andar
por un muelle junto
a esos dos hombres persiguiéndote.

A lo lejos se ven dos barcos
en medio de un remolino de agua,
que muestra la furia del mar
acercándose de a poco a tu alma.
Carlos y Joaquín


Paseando con su perro marrón
en una noche de estrellas.
Por las calles solitarias
rumbo a la montaña
a pedir por ella
a la que nunca olvidará
Samanta


Mirando el árbol, ese árbol
que recuerda a cuando era chica,
cuando jugaba sobre él
y miraba todas sus partes
viendo las hojas caer.
También me recuerda el cambio de estación,
y sé, tal vez, que dentro de él
esté la libertad.
Melisa


El brillo del sol reflejaba
en la corteza del árbol
un hermoso paisaje,
como un libro abierto.
En el paisaje se veía
un barco en medio del mar
y, a lo lejos, una pequeña isla
acompañado tod por un hermoso día.
Melina y
Tamara



Para otros, los cuadros observados sugirieron textos narrativos.

Me gusta mucho la mezcla de colores: tonos verdes con negros; el esfumado y las sombras. En el cuadro se describe la pureza de la naturaleza en conjunto, durante un amanecer. El agua de la pequeña cascada tiene también un tono verde que se ve en el fondo por causa de las plantas bajo la superficie. Parece la imagen de un bosque primaveral, porque no perdió su vegetación. Es un paisaje natural antes de que el hombre lo destruya.
Andrea y Gisella


Esta imagen me hace pensar en la soledad que a veces es buena porque uno necesita tranquilidad para poder pensar sobre ciertos sentimientos que a uno le pasan por la cabeza. Al ver el hombre solo en ese atardecer de otoño, me intriga saber por qué está así y qué es lo que piensa.
Anabella

martes, 14 de abril de 2009

Taller de poesía

Hoy tuvimos nuestro primer encuentro con los talleristas del proyecto de Escuelas Lectoras. Fue una primera aproximación a qué es la poesía y a diferentes autores que conciben la escritura poética de diferentes maneras. Más allá de los gustos personales, los chicos pudieron discutir acerca de qué es para ellos un poema, qué temas aborda la poesía o qué papel juegan la emoción o la subjetividad. El encuentro terminó con el relato de un cuento por parte de uno de los talleristas y con la promesa de una segunda parte el martes próximo, donde los chicos tendrán la oportunidad de escribir.